jueves, 8 de enero de 2015


- MUNDO ANIMAL - Los niños pequeños se sienten atraídos por las cosas que son suaves y tiernas. Esto suele atenderse proporcionándoles juguetes de peluche, libros ilustrados e incluso programas de televisión que presenten animales lindos y deseables. Sin embargo, existe una gran diferencia entre una foto o un peluche y una mascota. Los animales son seres vivos y necesitan cuidados para asegurarse de que están obteniendo una alimentación adecuada y el ejercicio necesario.
Ellos también se cansan e irritan al igual que los niños y necesitan aseo y limpieza después de que hacen sus necesidades
Existen, sin embargo, buenas razones para involucrar a los animales en la vida de un niño. El cuidado de un animal puede ayudarlo a comprender que los animales tienen necesidades similares a las suyas, desarrollando la empatía, la tolerancia y el respeto que puede transferir a otros seres vivos. Además, existe evidencia de que tener una mascota puede reducir el estrés en las personas de todas las edades; los perros tienen el beneficio adicional de necesitar el ejercicio regular, lo que trae beneficios de salud para el niño y los padres.

Elegir una mascota es una decisión que necesita mucha atención y sobre todo compromiso. A diferencia de un animal de peluche, una mascota se verá afectada si se descuida o es tratada agresivamente. Usted tendrá que enseñar a su hijo cómo cuidar de un animal, tratarlo con delicadeza y cuidado, la forma de alimentarlo, ejercitarlo y asearlo. Mientras que a un niño mayor se le puede permitir que asee a una mascota, los niños más pequeños necesitarán apoyo, ya que la mayoría de los animales, al igual que los niños, tienen dificultades para quedarse quietos. Como los humanos, las mascotas pueden ser impredecibles y algunas veces agresivas, por lo que los niños necesitan aprender a no molestarlas cuando se están alimentando o si están cansadas o dormidas. Nunca, bajo ninguna circunstancia, deje a un niño pequeño solo con un animal; incluso los pequeños animales domésticos pueden infligir mordeduras dolorosas.
Si bien las mascotas más comunes son pequeños animalitos peludos como gatos, perros o conejillos de Indias, hay un buen número de otras opciones posibles, que apoyan el desarrollo de la comprensión del cuidado animal. Ratones, orugas, peces de colores y pequeños reptiles, también pueden ser buenas mascotas pero se debe estar consciente que requieren el mismo nivel de atención y cuidado que los anteriormente mencionados.

Es importante no olvidar todos los otros seres vivos que pueden ser investigados, sobre los que se puede hablar y (con ayuda) poner al cuidado de niños pequeños. Por ejemplo, ellos pueden alimentar a las aves de jardín, visitar granjas o investigar la vida y el hábitat de los gusanos y los escarabajos. Los insectos pequeños son fáciles de investigar, ya que se encuentran fácilmente; usted puede crear un ambiente para ellos, sencillamente, mediante la colocación de unos pocos troncos o ladrillos rotos en una zona tranquila del jardín (si tiene uno). Es probable que a los pocos días haya una colonia próspera viviendo allí. Estos animalitos pueden servir para ayudar a hacer frente a los temores que los niños pequeños puedan tener y proporcionar un enfoque para hablar de la útil función que desempeñan al mantener el mundo ordenado y reciclar materia muerta, como las hojas y la corteza vieja. Es necesario manipularlos cuidadosamente, ya que son pequeños y pueden ser dañados fácilmente. También es importante saber cuáles pueden manipular los niños sin correr riesgos, y cuáles se deben evitar.

Al igual que las mascotas, los animales salvajes, los insectos y las aves pueden jugar un papel importante en el desarrollo de la comprensión de los seres vivos y en el respeto creciente por su derecho a la vida. Los niños que respetan el papel que desempeñan en la naturaleza los escarabajos, las arañas y los gusanos, son menos propensos a temerles o a perjudicarlos.

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