martes, 10 de febrero de 2015


- NUESTRA TALAVERA - La ciudad de Talavera está fragmentada en dos por el río Tajo, concentrándose la mayor parte de la población talaverana en la zona norte, que se encuentra en su margen derecha, unida a los pocos barrios del sur de su margen izquierda por cuatro puentes. Pero además de esos cuatro, existen dos más que pertenecen a la ciudad. Veamos cuáles son y su historia:

El Puente Viejo o de Santa Catalina
Es erróneo llamarlo romano y está considerado el más antiguo de los que hay en Talavera. Solo una muy pequeña parte de él, bajo la cimentación, y cubierta por las aguas —lo que ha dificultado su estudio— en las 3-4 pilas de su primer tramo, además de otros vestigios en el cauce del río, son de origen romano. Esos restos quedan a la vista durante el verano de 1990 a causa de un descenso del nivel de las aguas. Se hallan entonces unas estructuras que forman parte de la cimentación de pilas y tajamares de un antiguo puente de factura romana que sigue una dirección diferente —desviándose a un lado de la de este puente viejo que es de origen árabe medieval— y se sirve de las distintas islas para edificar buena parte de sus pilas. Se cree que ese paso ya es frecuentado en épocas prerromanas. Este Puente Viejo ha sido reformado en varias ocasiones, en 1483 el cardenal Pedro González de Mendoza ordena su reconstrucción, dirigiendo las obras el jerónimo Fray Pedro de los Molinos, responsable de su aspecto actual. Su última restauración se lleva a cabo en 2002.


Puente de Hierro o Reina Sofía
Comienza a construirse en 1901, aunque la obra se mantiene casi paralizada hasta 1904 por problemas en la fundación de los estribos del puente, según el proyecto que realiza el ingeniero Emilio Martínez y Sánchez Gijón en 1897, basándose en otro anterior del año 1879 —que queda aparcado— de Emilio de Grondona, ingeniero del Cuerpo de Caminos, Canales y Puertos. Los proyectos son reformados por el ingeniero Luis Barber, que resuelve las dificultades presentadas. La obra se adjudica en 1899 a la Sociedad Metalúrgica Duro Felguera, empresa ovetense que se encarga de la parte metálica, y las obras de albañilería a Félix Forero, constructor talaverano. Mide 426 metros de longitud y se sustenta en dos estribos y nueve pilas intermedias, que conforman 10 tramos de hierro y acero de 41 metros de luz totalmente roblonados. Este puente metálico supone la aplicación de los principios constructivos surgidos de la Revolución Industrial. Se inaugura el 25 de octubre de 1908 y en 1994 se lleva a cabo su restauración y es bautizado como Puente Reina Sofía. Conserva sus farolas de época.


Puente Nuevo o del Principe (Ahora llamado Puente del Rey Felipe VI)
Después de las pruebas de resistencia llevadas a cabo los días 4, 5 y 6 para las que se utilizan 10 camiones con una carga total de 300 toneladas, obteniendo resultados satisfactorios, el 12 de julio de 1973, Gonzalo Fernández de la Mora, ministro de Obras Públicas, inaugura este puente sobre el Tajo anticipando el servicio 6 meses antes del plazo previsto. Tras el acto oficial y hasta la medianoche, muchos talaveranos, a pie o en sus vehículos particulares, hacen su inauguración personal paseando y admirando la nueva perspectiva de la ciudad. El Puente Nuevo se construye para eliminar las colas de coches y camiones que se forman diariamente a la entrada del Puente de Hierro, anticuado para la circulación rodada e insuficiente en capacidad de tráfico y resistencia a las cargas. Consta de una plataforma amplia, 19 metros de ancho, dos calzadas separadas de dos carriles cada una y andenes para los peatones. Es de gran longitud, 805 metros en 38 tramos de hormigón pretensado con luces de entre 31 y 8 metros. Los accesos suman una longitud de 790 metros. La construcción del puente comienza el 25 de marzo de 1970.


Puente Atirantado o Puente de Castilla-La Mancha
Es una de las infraestructuras en las que se basa el futuro desarrollo de Talavera, junto a la variante suroeste y la llegada del AVE. Permite cruzar el río por la zona sureste y forma parte de la Ronda del Tajo, 4 kilómetros de longitud que conectarán la antigua N-V con la N-502 dirección Alcaudete de la Jara. Desde esta última vía partirá la circunvalación suroeste, prevista por el Ministerio de Fomento, que conectará con la carretera de Ávila, permitiendo sacar de Talavera todo el tráfico de paso que entorpece la circulación habitual de la ciudad. Es el puente más alto de España, con un pilono de 192 metros, incluido su mirador. Su longitud de 740 metros más 318 del vano atirantado es la mayor a nivel nacional y la segunda de Europa, detrás del puente de Normandía. Además es el más ancho del país, con 36 metros, y el de mayor luz con pilono. Entre sus tirantas suman 33 kilómetros, la distancia que hay entre Talavera y Oropesa. Desde su mirador panorámico se divisan vistas de 150-200 kilómetros a la redonda. Tiene dos calzadas con dos carriles separadas por una mediana, acera peatonal en su margen derecha y acera con carril bici en la izquierda. Se abre al tráfico el 17 de octubre de 2011.


Puente Viejo del río Alberche
Las primeras referencias históricas sobre este puente aparecen en el siglo XV, por lo que asignarle la romanidad es complicado. En la actualidad se encuentra en estado de ruina, conservándose en total veintidós pilas además de dos estribos en los extremos. Quedan en pie tres ojos del sector este del río. Las pilas están en su mayoría recrecidas por sucesivas restauraciones de distintas épocas, distinguiéndose sus partes de origen medieval, en mampostería o sillería y las obras de ladrillo, incluida la que se realiza en 1920, fecha de su última restauración. En la Baja Edad Media su estado y mantenimiento son una preocupación constante, el puente tiene vigas y pasarelas de madera para facilitar el paso en épocas en que sus arcos caen derruidos y es ruta obligada para viajeros y caminantes que se dirigen desde Toledo o Madrid hacia Extremadura; el ganado trashumante de la Mesta procedente de Escalona lo atraviesa y pasa después por el puente del Tajo. Diferentes colectivos ciudadanos, entre ellos el Colectivo de Investigación Histórica "Arrabal", han propuesto en sucesivas ocasiones su restauración.


Puente del arroyo Bárrago
Utilizando el término que se aplica en el siglo XVI, a este "pontón" le faltan referencias documentales. El único elemento disponible para enmarcarlo cronológicamente es una labra heráldica que corresponde a el cardenal Juan Pardo Tavera, arzobispo toledano (1534-1545) y señor de la villa de Talavera, que se encuentra en el centro de su pretil y se extrae hace varias décadas. En la actualidad se conserva adosada al muro de los escudos de la basílica de Nuestra Señora del Prado. Sus trazas y aspecto constructivo posiblemente corresponden a las últimas décadas del siglo XV y guardan relación con las reformas y mejoras de la infraestructura urbana que realiza el ya mencionado cardenal Pedro González de Mendoza. La actuación de Tavera puede ser posterior. Se sitúa en el antiguo camino real a Guadalupe, que parte de Talavera en dirección sudoeste y discurre paralelo al río hacia el lugar de Calera y a continuación a la Villafranca del Puente del Arzobispo. Este puente tiene una gran importancia geoestratégica como nexo de comunicación en la Baja Edad Media y además con esta obra se salva un paso peligroso en las épocas de mayores lluvias cuando se desborda el arroyo Bárrago.


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