viernes, 13 de febrero de 2015


- LOCAL - El ayuntamiento de Talavera de la Reina, en el año 2011, firmó un convenio con la empresa SENOBLE IBERIA en el que le cedía el derecho de superficie del inmueble de propiedad municipal durante setenta y cinco años. En ese terreno se encontraba ubicado hasta entonces el antiguo Mercado Nacional de Ganado.

El 30 de marzo del mismo año se aprobó por unanimidad el perímetro que certificaba el cambio a uso industrial del suelo del Mercado Nacional de Ganado, lo que conllevaría a una reparcelación de dicho solar con inclusión de zonas verdes, otras de uso dotacional y para aparcamientos, además de dos parcelas de aprovechamiento lucrativo para uso residencial.

La empresa francesa fue la única que se presentó al concurso de cesión de este suelo público para uso industrial. En dicho Convenio, Senoble presento la garantía fijada en el 5 por ciento del valor del contrato y otra garantía de cuatro millones de euros destinados para la reposición de las edificaciones existentes en su momento, a cambio del derecho de superficie.

Por otra parte Senoble tuvo un plazo de 18 meses para acabar las obras a partir de la formalización del contrato, que por otra parte, tiene carácter privado, regido por la legislación patrimonial excepto en lo referente a su preparación y adjudicación, que se llevó a cabo a través de la normativa de contratación pública.

Senoble se comprometió, con una inversión de 55 millones de euros, a la creación de 50 puestos de trabajo en un principio y de 200 cuando tuviese las 5 líneas de producción en su máximo, dando una tarifa anual al Ayuntamiento de 6,5 millones de euros durante 75 años de concesión. El plazo para crear estos 50 puestos de trabajo se fijó en un año y medio, al igual que el de la edificación. Si no se cumplía dicho acuerdo, esto podría suponer la extinción del derecho de superficie por A su vez, Senoble debería mantener los costes totales de todos los espacios públicos y privados, incluidos terrenos e instalaciones externas. Por su parte, esta empresa podría realizar toda clase de actos de disposiciones relativos al uso o arrendamiento, incluso la posibilidad de transmitir, gravar o hipotecar los derechos de todo lo construido por esta empresa, siempre, que no fuera incompatible con la finalidad del derecho de superficie e hiciese constar su devolución al Ayuntamiento libre de cargas, hipotecas y derechos de uso, en el momento que se produjera la extinción del derecho de superficie.

El gobierno Municipal de Talavera (PP) nos aseguraba así que esta empresa iba a ser beneficiosa para nuestra localidad, que generaría 200 puesto de trabajo directos y otro muchos indirectos y crearía un movimiento económico muy importante para la localidad y toda la comarca en el sector primario comarcal.

A día de hoy la realidad es muy diferente. Ahora Senoble Iberia, quiere vender todas las filiales que tiene en España, incluida la de Talavera, a una de las grandes multinacionales americanas de nutrición, SCHREIBER FOODS. Por lo tanto, ¿cumple Senoble con esta venta las condiciones del contrato con el ayuntamiento de Talavera?

En este momento, no se sabe a ciencia cierta el número de trabajadores/as talaveranos/as contratados/as por dicha empresa. Más de 6000 currículos se entregaron en las oficinas municipales. Sin embargo, la ciudadanía se ha visto engañada, ya que nada se sabe del destino de estos curriculum y muchos de los trabajadores de Senoble vienen de la fábrica de Noblejas.

Por otra parte, se ha descubierto que Senoble ha subcontratado espacio a otra empresa, COFELY. Dicha empresa es filial de la francesa GDZ Suez y algunos de sus directivos y trabajadores estuvieron implicados en la trama de corrupción destapada a finales del 2014 en distintas administraciones públicas del país dentro de la llamada “Operación Púnica”.

En resumen, Senoble, a día de hoy, no es lo que nos pintaron.

No han pasado ni seis meses y vende todo su lote. Toda esta operación se ha hecho a costa de suelo público sin que ningún beneficio revierta en nuestra ciudad, y a costa de perder las emblemáticas instalaciones del mercado de ganado. De toda esta jugada tendrá que dar explicaciones el PP de la localidad, ya que este convenio está realizado entre nuestro Ayuntamiento, presidido por el PP y Senoble y no por terceras empresas. En dicho acuerdo, se ve claramente que esta superficie es patrimonio de Talavera y en él no se ve reflejado que Senoble pueda vender de ninguna manera su empresa ubicada en Talavera. Por lo tanto, esta falta de transparencia nos hace preguntarnos ¿Qué está pasando aquí? ¿En qué situación queda nuestro suelo ahora, en manos de una multinacional que no firmó ningún contrato?

Desde nuestro punto de vista, la economía local de nuestra ganadería y agricultura no se beneficiará con la llegada de una gran multinacional, que va arrasar con todo lo local, monopolizando así los precios y arruinando a las pequeñas y medianas empresas de este sector tan rico en nuestra localidad y en toda Castilla la Mancha.

Ahora nos tenemos que preguntar, ¿quiénes son SCHREIBER FOODS, la gran multinacional que quiere comprar Senoble? Schreiber Foods, es una compañía que se dedica a la elaboración de productos lácteos a nivel mundial, llevan 70 años en el mercado. Es norteamericana y tiene su base en Green Bay, Wiscoin. Es una empresa con mucha trayectoria internacional. Fuera de Estados Unidos tiene ubicadas plantas en India, Alemania, Austria, China, México, Brasil y Uruguay.

Esto puede tener muchos significados, entre ellos el monopolio del mercado lácteo en la zona. Dicho de otra manera, el grande se come al mediano y a las pequeñas empresas. Puede perjudicar a empresas de nuestro país que se dedican a esta producción. Y no solo monopoliza el mercado lácteo sino también el mercado ganadero y terrenal.

Supone una gran amenaza para la riqueza local, regional y estatal como consecuencia de estrategias neoliberales: los grandes gigantes se van asentando por todo el mundo, monopolizando el mercado para no tener ninguna competencia. Empresas que juegan con diferentes nombres, pero que realmente son las mismas y empobrecen el mercado nacional apoderándose de cooperativas y terrenos cultivables no dejando paso al autoabastecimiento.

La llegada de esta gran multinacional también juega con la soberanía alimentaria. Sabemos de sobra que la leche, el queso o los yogures, son productos básicos de nuestra alimentación pero pocas veces pensamos en la forma que se producen, distribuyen y comercializan. Esta operación puede tener efectos muy negativos en la vida de nuestros agricultores, ganaderos y en nuestro medioambiente (no olvidemos cómo hace pocos meses Senoble tiñó de blanco nuestro río Tajo, contaminándolo aún más de lo que está).

Nuestra propuesta es que se priorice la riqueza local del sector primario en nuestra comarca, a las personas, su dignidad, derechos y la sostenibilidad ecológica por encima de los intereses particulares de una minoría.

La realidad es que la llegada de este tipo de empresas no permitirían la continuidad tanto de negocios familiares como Cooperativas de ganadería y la agricultura local, pues éstos se ven absorbidos por las grandes Corporaciones Alimentarias y no pueden competir de ninguna manera por no ser rentables a niveles de gran producción. De esta manera, la continuidad ganadera local, su economía y la cultura de nuestro medio rural de Talavera, comarcal y autonómico se pierden.

Estas consecuencias llevan también a la destrucción de empleo y agravan el problema de la degradación del medio rural además de ocasionar graves problemas medioambientales.

Además, esta masificación de la producción, obliga a los ganaderos a alimentar a sus animales con más frecuencia con piensos que provienen de semillas transgénicas como la soja, que se producen en enormes monocultivos de otros países y se importan a países como España. Esto contribuye a la erosión del suelo, a la deforestación y reducen la biodiversidad local.

También al cambio climático, a la contaminación de las aguas por los productos químicos que utilizan dichas industrias y sobre todo a la destrucción de la agricultura y ganadería familiar.

El Estado español, hasta ahora, ha promocionado este modelo intensivo sin plantearse alternativas hacia opciones mejores para su población y más sostenibles. Se otorgan grandes subvenciones al sector lácteo y se ponen muchas trabas a la comercialización directa o la producción ecológica, sin poner ningún límite a las actividades ilegítimas de las grandes industrias y supermercados, lo que lleva a una gran desprotección de las ganaderas/os en nuestro país. Aquí estamos ante un caso muy grave, ya que el gobierno municipal y regional han favorecido la entrada a Castilla la Mancha de esta multinacional, vendiéndonos el discurso anticuado de que “ es lo mejor que le puede pasar a talavera y que va a generar muchísimo trabajo” .

No lo creemos así, pensamos que esto va traer consecuencias desastrosas en todos los sentidos. No queremos multinacionales que monopolicen la producción de nuestra tierra. Somos partidarias y partidarios de la creación de asociaciones y cooperativas que activen el trabajo y enriquecimiento local, siguiendo los modelos de otros países europeos, como Dinamarca o Finlandia, sin tener que depender de empresas que solo buscan su propio enriquecimiento. Nos gustaría recuperar formas de producción tradicionales adaptadas a la nueva realidad. Nuestra propuesta es evitar que se pierdan definitivamente nuestras producciones autóctonas.

Por ello, creemos que nuestra mejor arma son nuestras voces.

La ciudadanía talaverana no merece este engaño y este robo encubierto de sus riquezas y patrimonio.

C. G. y B. M.

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