martes, 17 de marzo de 2015


EDU-CANDO- De todos los tipos de exámenes que se hacen, parece que el examen oral es el que más miedo da a los alumnos. Pero si vamos bien preparados, veremos que este tipo tiene más pros que contras para nosotros.

Lo principal para quitarse el miedo a un examen oral es intentar ver cómo lo hace el profesor en concreto con otros alumnos. Esto es a veces difícil, pero si podéis asistir a otras exámenes veréis que no es tan malo como en nuestra cabeza. Y al conocer cómo va a ser el examen, nos quitaremos muchos miedos. Pues es peor lo que nos imaginamos, que lo que realmente es.

A la hora de estudiar un examen oral es imprescindible hablarlo en casa, estudiar como para un escrito no merece la pena, ya que tienes que escucharte lo que dices, para saber que temas puedes explayarte más y que temas se quedan cortos y hay que machacar. Además, que verás en que te atrancas y como debes expresarte.

También es muy importante pensar qué preguntas trampa te pueden hacer, es un tema difícil, pero ten preparadas un par de respuestas elocuentes sobre los temas, que te harán salir del paso si un tema lo llevas flojo. Para impresionar a los profesores, nunca está de más conocer algunas fechas o autores, pero no hay que obsesionarse.

La clave para hacer un buen examen oral son los esquemas. Hazte un esquema de cada tema, muy detallado, pues cuanto más detallado lo hagas, más fluida será tu descripción final. En el esquema obvia las fechas, los nombres y las leyes (si las tienes). Esos datos tendrás que memorizarlos de otra manera, pues del esquema inicial, normalmente nos quedamos con lo justo para desarrollar el tema de una manera básica, el resto de cuestiones dependerán de ti.

Otra técnica muy usada con los exámenes orales es grabarse los temas y escucharlos mientras haces otras cosas. Pero en el fondo, esta costumbre se termina abandonando, porque nuestro nivel de ansiedad ante el examen crece mucho, pues sólo podremos pensar en eso.

Cosas positivas de los exámenes orales

Cuando te estés preparando un examen oral piensa en las cosas positivas que te aportan:
- Tu examen es único, sería muy raro que un compañero hiciera uno igual al tuyo, por lo que al no poder compararte, saldrás más relajado que en cualquier otro examen.
- Son rápidos, no duran tanto como uno escrito, por lo que el tiempo de tensión es mucho menor.
- Normalmente te dan un tiempo para desarrollar un esquema, que hace que te relajes ante de la exposición final.

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