lunes, 9 de marzo de 2015


Estamos viviendo unos días primaverales, con algunos intervalos nubosos y ligeras precipitaciones en la zona norte pero con un pronóstico para el día bastante violeta en la mayor parte del país. Se mantienen nubes y fuerte viento en casi todas las sedes del bipartidismo español, concentrado en la capital y tendiente a empeorar en los próximos meses.

Temperaturas en ascenso, con miles de personas asistentes a actos convocados en muchas partes del país, movilizaciones, debates y gran movimiento lila en redes sociales.

Ayer día 8 de marzo de 2015, Día Internacional de la Mujer no es un día convocado por y para mujeres. Hoy debe ser necesariamente un día en el que todas y todos juntos sigamos recordando y reflexionando juntas en qué tipo de Debe ser una oportunidad para hacer análisis de la situación y para recordar algunos datos tales como que según la EPA, en este año pasado Castilla-La Mancha fue una de las pocas regiones que no se sumó a la creación de puestos de trabajo, y que de hecho 7200 mujeres perdieron el suyo.

Escuchar en el día de ayer a Cospedal, afirmando que su partido no necesita cuotas, cuando la tasa de paro femenina en esta Comunidad, de la que por cierto es Presidenta, se sitúa por debajo de la media nacional, es una falta de responsabilidad para con todas las mujeres y hombres que la trabajan o que la quisieran trabajar de forma digna. Y oírla seguir afirmando que "nosotras nos representamos a nosotras mismas" se me antoja precisamente como el origen de todos los problemas. Se me ocurre que precisamente ese ha sido el quid de la cuestión durante todos estos años, la mirada al ombligo, el hecho de que se representen a ellas solas y no al común de las mortales. Que no miren a las mujeres que en esta región han venido resultando ignoradas e invisibilizadas.

Porque igual si saliera de ese aura de ego en el que vive y girara la cabeza un poco vería que a su alrededor también hay mujeres en la región que supuestamente representa, igual o más brillantes que sus compañeras de partido, mujeres luchadoras que han tenido que abandonar sus trayectorias laborales para cuidar a personas dependientes (porque el Estado no se ha pronunciado cuando se le necesitaba), chicas jóvenes que tuvieron que abandonar su hogar por la total falta de oportunidades, mujeres viudas mayores de 65 años en situación de soledad con mínimos recursos, mujeres en el mundo rural a las que se las invisibiliza por completo no hablando de ellas, mujeres que han tenido que lanzarse por primera vez a la búsqueda de un empleo porque los ingresos de sus hogares eran insuficientes, mujeres y hombres que desean que sus hijas e hijos crezcan en entornos afables y en una sociedad solidaria, donde sus representantes decidan al fin darse un paseo por las calles de sus pueblos y ciudades y ver la realidad en la que vivimos la mayoría de los ignorados.

Por eso, si quiere saber lo que de verdad necesitamos venga y pregúntenos.

Que la Igualdad que demandamos no forma parte de cuentos utópicos, la Igualdad a la que aspiramos forma parte de un asunto muy sencillo llamado Y para lograr este objetivo hemos de partir del conocimiento de la realidad de la región, conocer las ausencias para comenzar a construir realidades. Caminar en el avance real de una igualdad efectiva entre los hombres y mujeres de esta región en los ámbitos no meramente económicos y laborales, que también, sino en la corresponsabilidad de los cuidados y tareas domésticas, en relaciones socio-afectivas saludables y en la eliminación definitiva de la violencia física o Para ello no basta con recortar de un sitio para ponerlo en otro, hay que poner en marcha recursos y medidas que no duden de lo que pretenden conseguir.

Que no vengan a poner parches que se caerán a la primera de cambio.

Afirmaba ayer la ministra Báñez que "el empleo es independencia, el empleo es libertad". Nadie podría negarlo, pero un empleo no precario, adaptado a necesidades reales de las personas, un empleo que se dé en un contexto donde la conciliación pueda ser posible tanto para hombres como para mujeres, donde tengamos una sociedad que posibilite la corresponsabilidad de los cuidados, donde la dependencia no quede en manos exclusivas de las mujeres y en un país donde no se desmantele un pilar básico del Estado de Bienestar como son los servicios sociales. Las políticas públicas en este sentido para ser efectivas no pueden ser apagafuegos, sino que deben ser capaces de observar lo real para después actuar y no al revés.

Y por cierto decir, a modo de mero recordatorio Ministra, que hace tiempo que dejó de ser el día de la mujer "trabajadora", sino DÍA INTERNACIONAL DE LA MUJER, porque trabajadoras hemos sido siempre.

Porque será ahora y será con nosotras.

Área de Igualdad del Consejo Ciudadano de Castilla-La Mancha

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