miércoles, 8 de abril de 2015


- LOCAL - La portavoz del equipo de Gobierno, María Rodríguez y el concejal de Medio Ambiente, Florencio Gutiérrez, comparecieron en rueda de prensa para dar cuenta de las actuaciones llevadas a cabo en las obras de remodelación de la zona de la Portiña de San Miguel, que se inscriben dentro del programa de fondos europeos Urban.

         Los ediles explicaron que “después de un proceso participativo, en el que la ciudadanía consideró que era una zona sobre la que había que actuar, una de las premisas que el Ayuntamiento puso a los arquitectos ganadores del concurso de ideas fue la conservación de todo el arbolado existente en la zona”. De hecho, dejaron claro que el proyecto de ejecución contemplaba además de dicha conservación, la plantación de 25 unidades más de Prunus, para crear zonas agradables de sombra y paseo.

No obstante, los concejales aseguraron que debido a las obras de urbanización llevadas a cabo en la zona surgieron varios problemas que enumeraron cronológicamente.

Así, explicaron que el pasado 31 de marzo de 2015, la empresa adjudicataria de las obras, Asfaltecno Obras  y Servicios redacta un informe comunicando que sobre las 15:00 horas de ese mismo día se produjo la caída espontánea de un árbol de gran porte en la Portiña de San Miguel, después de haber retirado la capa de césped de unos 10 centímetros, y lo pusieron en conocimiento de los directores de la obra, los técnicos municipales y la policía local.

El mismo 31 de marzo, los técnicos redactores del proyecto personados en la zona redactan un informe en el que tras el análisis y las observaciones pertinentes concluyen lo siguiente:

“Se considera que, incluso antes de la ejecución de las obras, existía cierto peligro de caída de dichos árboles, dado el porte y desarrollo de los mismos en relación a las características de sus raíces, tal y como se ha podido observar en el ejemplar caído”.

Además, el informe refleja “que durante la ejecución” se ha precipitado el peligro existente en origen”, y el resto de ejemplares presentan un riesgo similar al del árbol caído”.

De tal manera que los concejales explicaron que los técnicos, teniendo en cuenta estas decisiones “ordenan lo siguiente”: “ampliar el perímetro de seguridad para evitar posibles daños, dentro del radio de peligro estimado”, así como la “necesidad” del talado y derribo del resto de ejemplares afectados para eliminar el peligro existente, “a pesar de que el proyecto contemplaba su conservación”.

El 31 de marzo, se cuenta con un parte de intervención del servicio contra incendios y salvamento del Excmo. Ayuntamiento de Talavera de la Reina a las 18:47 horas en el que se ordena que acordonen la zona en previsión de posibles caídas.

Ese mismo día, 31 de marzo, un informe de intervención de la Policía Local a las 18:20 horas comunica que se ha cortado el tráfico antes posibles nuevas caídas y se da traslado a los servicios técnicos municipales.

El día 1 de abril, contaron los concejales, los arquitectos directores de la obra dan la orden por escrito en el libro de órdenes de acordonar la zona y el talado de los árboles existentes.

Se acompaña de un informe del jefe de la unidad técnica de parques y jardines del Excmo. Ayuntamiento de Talavera de la Reina, en el que una vez visitada la zona y los problemas radiculares de los árboles existentes, “recomienda tomar las medidas necesarias para evitar males mayores”.

Ese mismo día, un informe técnico del Jefe de Sección de obras del Excmo. Ayuntamiento de Talavera de la Reina, ordena “con motivo del peligro inminente, su retirada y posterior replantado de nuevos ejemplares”. La empresa responsable del mantenimiento de parques y jardines de Talavera, UTE Jardines Talavera, informa de la peligrosidad del arbolado existente en la calle Portiña de San Miguel y “aconseja la tala inmediata de dicho arbolado”.
La dirección facultativa, a la vista de los informes de los técnicos municipales, de la policía y bomberos, así como de la UTE Jardines Talavera escribe una nueva orden en el libro de órdenes de la obra, en la que indica “el derribo  y retirada del arbolado afectado, coordinando los trabajos de manera segura para su correcta ejecución”.

El 1 de abril, y a la vista de los informes técnicos y de las órdenes de la dirección facultativa, la empresa adjudicataria de las obras procede a la tala de los árboles existentes “para su posterior sustitución por otros árboles de porte similar y en el mismo número”.

Por último, tanto Rodríguez como Gutiérrez explicaron que la decisión del Ayuntamiento así como las actuaciones llevadas a cabo “han ido encaminadas a garantizar en todo momento la seguridad de los viandantes y evitar males mayores”, y aún así “ya se han dado las órdenes oportunas para que de manera inmediata se repongan los árboles retirados por razones de seguridad, en igual número y de similar porte”.


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