miércoles, 10 de junio de 2015



- EDU-CANDO - Cuando nos vamos a poner a estudiar todo lo que nos envuelve parece más interesante que nunca. Hasta una mota de polvo puede convertirse en el mejor de los pasatiempos.

Existen muchas distracciones, y ahora, con la llegada de Internet, muchas más. Es por eso que a continuación numeraremos 7 situaciones que hacen que nuestra imaginación empiece a volar a la hora de ponernos a estudiar, y haga imposible que nos concentremos. También, daremos solución a estas distracciones para asegurar un estudio eficaz empleando menos tiempo.

Si quieres que tu aprendizaje sea rápido, eficaz y útil lee detenidamente estos 7 consejos.

Problemas y soluciones a la hora de ponerse a estudiar.

1. Estudiar en frente de una ventana. Estudiar en frente de una ventana que tenga vistas a una calle concurrida es una distracción asegurada. Podemos pasarnos horas mirando quien pasa, que hace, hacia donde va…

Para solucionar esto, debes ponerte a estudiar en una zona donde las vistas de la ventana den a una calle poco transitada. Es importante recordar que es muy beneficioso estudiar con luz natural.

2. Visitas inesperadas. Parece que todo el mundo está esperando que nos pongamos a estudiar para que quieran saber de nosotros y hablar con nosotros.

Para evitar estas situaciones debes avisar a todos de que te dispones a estudiar, que no te molesten. Cuando acabes ya les avisaras.

3. Hambre repentino. Cuando nos ponemos a estudiar siempre nos entra un hambre que hace que sintamos la necesidad de ir a la cocina a ver que podemos comer, y ya de paso pasearnos por toda la casa. Pues bien, no es hambre, es aburrimiento.

Consejo para que esto no ocurra: come antes de ponerte a estudiar, no mucho ya que si te excedes puedes notarte cansado y pesado, y esto no es nada beneficioso para el estudio. Ten siempre una botella de agua y bebe continuamente.

4. Las redes sociales. Es en el momento de ponernos a estudiar cuando se nos despierta ese interés por ver que ha pasado por las redes sociales, investigar y cotillear. Todo eso puede llevarnos mucho tiempo.

Para evitar estas tentaciones apaga el ordenador antes de ponerte a estudiar y ponlo lo más lejos posible, también puedes desactivar temporalmente tu cuenta para no sentir la tentación de mirar. Lo mejor es estudiar en una habitación sin ordenador.

5. El teléfono. Siempre parece que cuando vamos a estudiar es cuando más nos habla la gente, y si no lo hace ya estamos nosotros atentos para ver si a nuestro móvil se le enciende la luz, vibra… o da alguna señal de que alguien quiere contactar contigo.

 La solución de ponerlo en silencio no es del todo efectiva, ya que te pasas las horas encendiendo la pantalla para ver si tienes alguna notificación. La mejor solución es tener el móvil fuera de la vista y del alcance, una buena estrategia es pedir a alguien que te lo guarde.

6. Ordenar. Es en el momento de ponernos a estudiar cuando nos entra esa responsabilidad y pulcritud, y buscamos la perfección y orden en nuestra habitación.

Consejo: recoge y ordena tu cuarto antes de ponerte a estudiar. La mesa de estudio también debe estar limpia y despejada, sin ninguna cosa que nos distraiga y haga que no nos concentremos en el estudio.

7. Perder tiempo de estudio programando el estudio. Cuando nos ponemos a estudiar sentimos esa necesidad de saber cuánto nos queda, cuánto hemos estudiado… organizarnos por decimocuarta vez parece la mejor solución: hasta donde tenemos que llegar, que estudiaremos mañana…

Para evitar esta pérdida de tiempo absurda, organízate sólo una vez. Por más que cuentes lo que te queda no se va a reducir. Sigue tu planificación inicial y todo irá bien.


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