jueves, 2 de julio de 2015


Tengo que reconocer que a veces me siento insultado por la puñetera actualidad, aunque no termino de tener claro si es por quienes la generan o la narran. El caso es que no salgo de mi asombro al escuchar a la candidata del PP a la comunidad de Madrid, Cristina Cifuentes. Que acaba de proponer la generación de un parque de emergencia social. Cuestión esta que consiste en la creación de una red de viviendas que se pongan a disposición de aquellos ciudadanos, en la comunidad de Madrid, que ante la imposibilidad de afrontar los gastos corrientes que conlleva una vivienda, así como los recibos hipotecarios. Pues puedan acceder a una vivienda social, donde esos gastos se encuentren controlados y sujetos por la institución.

Y les puedo asegurar que no es la creación del parque lo que me chirria. Les prometo que estoy absolutamente de acuerdo en que nadie se vea privado de la dignidad ni de la vivienda.

Pero ni ahora, ni antes, ni después. Porque han sido responsables del mismo signo político y en la misma comunidad autónoma, Madrid, quienes generaron un parque de viviendas sociales cuya propiedad han transferido a los famosos fondos buitre. Que han encarecido los alquileres sociales, han provocado desahucios y que muchos ciudadanos perdieran su hogar para poder hacer negocio con viviendas construidas desde la institución pública, con fines sociales. Porque la pela es la pela. Y han hecho negocio con la pela de todos, a cuenta de los más débiles, para enriquecer a los suyos.

Porque la Sra. Botella y la Sra. Cifuentes siguen militando en el mismo partido,  verdad!

Pero mientras esto pasa por propuesta estrella, también hay quienes se rasgan las vestiduras a cuenta de la presencia y uso de la bandera nacional en el acto de presentación de Pedro Sanchez como candidato del PSOE. Sobre todo los más sobresaltados son dos, por un lado los que se creían que la bandera era suya y les representaba solo a ellos. No me dirán que estos ingenuos no son de los que defienden esa otra España, la partida por medio, esa tan negra, tan profunda que no concibe que la bandera constitucional que es fruto del consenso y la convivencia entre los españoles nos representa e identifica a todos. No me dirán que estos benditos no son de los que defienden esa otra España, la partida por medio, esa tan negra, tan profunda que no concibe que la bandera constitucional que es fruto del consenso y la convivencia entre los españoles nos representa e identifica a todos.  Pero por otro lado también, esos otros que no terminan de asumir la enseña porque los primeros y sus antepasados quisieron apropiarse de ella o porque tiene bordada una corona.

La emergencia social también está en la mente. La que permite comprender la prioridad de los derechos como el de la vivienda. Y la necesidad de lo deberes, como es la convivencia.


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