viernes, 7 de agosto de 2015


Un buen ejercicio de transparencia por parte del grupo socialista en el ayuntamiento, haber presentado las declaraciones de bienes de sus integrantes. Circunstancia esta que no ha tenido replica por parte de los miembros del gobierno local.  Y es que al inicio de la pasada legislatura el Partido Popular tomó como opción el abandono de la Ley de Grandes Ciudades y consecuentemente la obligación de presentar las declaraciones de bienes que desde la implantación de dicha ley se venían realizando, pero de eso empieza a hacer demasiado tiempo.

También se ha dejado de realizar el debate sobre el estado del municipio, que aunque sería objeto de otro artículo, no quiero dejar de mencionar como muestra de la falta de transparencia y pluralidad del gobierno del PP. Ya que obligaba a poner y exponer en debate plenario la realidad de los asuntos, de los tramites y tareas que especialmente el gobierno pero también la oposición realizan en el diario, dando un repaso a la situación real que atraviesa la ciudad en todos los ámbitos. Comprobándose materializaciones y también los incumplimientos. Pero también y quizás pudiera decir que lo más importante, el surgimiento de nuevas tareas y responsabilidades, la materialización de nuevas iniciativas, sencillamente fruto del devenir de la acción o la demanda de los talaveranos. Un debate que enriquece a vida política y que obliga a los grupos con representación  a hacer planteamientos programáticos y de acción en el transcurso de la legislatura, sin tener que esperar a propuestas estrella de campaña electoral.

La eliminación del consejo ciudadano, que participaba en la confección social  y contribuía activamente al enriquecimiento y creación del presupuesto de Talavera. Además de definir a donde destinar buena parte de esos dineros también es consecuencia de la salida de la Ley de Grandes Ciudades, no porque no lo seamos, sino por las cortas miras de un gobierno que no cree que lo somos. La burla a la participación ciudadana.

El PP decidió sacar a Talavera de la Ley de Grandes ciudades, cuestión esta que no ha terminado de materializarse, lo que ha supuesto que estemos en el limbo, durmiendo el sueño de los justos. Pero que a los alcaldes populares, y esto estoy seguro que no se le escapa al Sr. Ramos, les ha supuesto librarse de la presión y el asedio de la oposición. Puesto que la propia ley establece unos mecanismos de control al gobierno que años hace que no funcionan. Un ejemplo, no estando dentro de la Ley de grandes ciudades, es decir, con el modelo anterior, ¿los portavoces de los grupos municipales estaban en la junta de gobierno?


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